Cómo manejar una avería de un CMV

Cómo manejar una avería de un CMV
Vas conduciendo tu camión por la carretera y, de repente, escuchas un fuerte estallido y sientes que el volante comienza a jalar hacia un lado. Recuerdas tu entrenamiento para una llanta reventada y mantienes un firme control del volante hasta que puedes detenerte de manera segura. Pero ahora tienes un nuevo problema. ¿Cambias la llanta o pides ayuda? Ya sea una llanta reventada, una batería descargada, una fuga de aire o una luz de advertencia del motor, no es cuestión de si tu CMV sufrirá una avería, sino de cuándo ocurrirá. Aquí tienes algunos consejos para mantenerte seguro y reducir el tiempo de inactividad.
La seguridad es lo primero
En cuanto notes que algo anda mal, mantén la calma y evita hacer movimientos bruscos. Si es posible, utiliza la direccional con anticipación para alertar a otros conductores, luego reduce la velocidad gradualmente cuando sea seguro hacerlo y oríllate completamente fuera del carril de circulación. Una vez que estés fuera del tráfico, enciende inmediatamente las luces intermitentes de emergencia y aplica el freno de estacionamiento. Uno de los mayores peligros durante una avería es ser atropellado por otro vehículo. Por lo tanto, permanece con el cinturón de seguridad puesto hasta que sea seguro salir del vehículo y, al hacerlo, sal por el lado opuesto al tráfico. Si necesitas inspeccionar el vehículo o esperar la asistencia en carretera, mantente siempre atento al tráfico y permanece lo más alejado posible de los vehículos que pasan.
Las regulaciones de la FMCSA exigen que la mayoría de los vehículos motorizados comerciales coloquen dispositivos de advertencia de emergencia dentro de los 10 minutos posteriores a detenerse. En la mayoría de las autopistas divididas o vías de un solo sentido, coloca un dispositivo aproximadamente a 10 pies (3 metros) detrás del vehículo, otro a unos 100 pies (30 metros) y un tercero a unos 200 pies (61 metros) detrás del vehículo. En carreteras de doble sentido, coloca un dispositivo aproximadamente a 10 pies (3 metros) detrás del vehículo, otro a unos 100 pies (30 metros) detrás y otro a unos 100 pies (30 metros) delante del vehículo. En colinas, curvas o áreas con visibilidad limitada, ajusta la ubicación de los dispositivos para proporcionar una advertencia adecuada a los conductores que se aproximan.
Comunica claramente tu ubicación
Un conductor con más de 16 años de experiencia OTR recomienda adquirir el hábito de anotar tu ubicación cada 30 a 50 millas revisando el número de la carretera, el marcador de milla, las salidas cercanas, los caminos del condado, las ciudades por las que has pasado y otros puntos de referencia importantes. Evita depender únicamente de tu ubicación satelital. De esta manera, si sufres una avería, podrás proporcionar a tu despachador o al servicio de asistencia en carretera una ubicación mucho más precisa y ayudar a que lleguen más rápidamente. Por ejemplo, una descripción clara podría ser: "Estoy aproximadamente a 3 millas al oeste de County Road 28 sobre la Interestatal 80, estacionado en el acotamiento derecho."
Muchas flotas también utilizan sistemas GPS y dispositivos electrónicos de registro (ELD) que pueden ayudar al despachador a localizarte rápidamente.
Notifica a las personas indicadas
Una vez que te hayas detenido de forma segura, comunícate con tu despachador o gerente de flota. Algunas empresas pueden permitirte realizar reparaciones menores por tu cuenta, mientras que otras pueden exigir que solicites asistencia incluso para reparaciones sencillas, como cambiar una escobilla del limpiaparabrisas o un foco. Por ello, comunicarte con tu despachador te permitirá seguir los procedimientos de averías establecidos por tu empresa. Al hablar con ellos, explica qué ocurrió, proporciona tu ubicación exacta y describe cualquier luz de advertencia, ruido, olor o daño visible.
Antes de intentar cualquier reparación, asegúrate de saber exactamente qué permite tu empresa.
Lleva un kit básico de emergencia
Si tu empresa permite realizar reparaciones menores, muchos conductores con experiencia mantienen un pequeño kit de mantenimiento en el camión. Esto puede ahorrarte horas de espera por asistencia en carretera. Los artículos más comunes incluyen herramientas básicas, destornilladores, llave ajustable, juego de dados, pinzas, linterna con baterías adicionales, guantes de trabajo, chaleco reflectante, suministros eléctricos, fusibles de repuesto, focos de reemplazo, cinta aislante, conectores para cables, cinchos plásticos (zip ties), cinta para ductos y mangueras, una banda de alternador de repuesto, aceite para engranajes o cubos de rueda, una luz de remolque de repuesto y herramientas básicas para reparaciones eléctricas. Algunos conductores también llevan una manguera de aire de 50 pies que se conecta al acoplamiento de emergencia (glad-hand rojo) del tractor (si está equipado) para inflar neumáticos. También es recomendable llevar un galón de aceite de motor que cumpla con las especificaciones de tu vehículo, un galón de refrigerante aprobado para tu motor y un lubricante en aerosol, como WD-40.
Recuerda que las reparaciones temporales solo deben realizarse si tu empresa las permite y únicamente para ayudarte a llegar de forma segura a un taller de reparación, no para reemplazar un mantenimiento adecuado.
Realiza las inspecciones requeridas
Una de las mejores maneras de prevenir averías en carretera es realizar inspecciones minuciosas. Una inspección previa al viaje puede ayudarte a detectar problemas antes de salir, como baja presión en las llantas o llantas dañadas, fugas de líquidos, mangueras sueltas, bandas desgastadas, luces que no funcionan, problemas en los frenos y fugas en el sistema de aire. Además, durante tus inspecciones o mientras conduces, nunca ignores ruidos inusuales del motor, vibraciones, aumento de la temperatura del motor, advertencias de presión de aceite, advertencias del sistema de carga o olores a quemado. Reportar estos problemas a tiempo puede ayudarte a evitar averías en carretera y costosas reparaciones posteriores.
Las regulaciones federales exigen que el conductor se asegure de que el vehículo motorizado comercial se encuentre en condiciones seguras de operación antes de conducirlo.
Aprende cuándo no debes repararlo tú mismo
Muchos conductores con experiencia se sienten cómodos reemplazando un motor de arranque, un alternador u otros componentes. Sin embargo, si la reparación involucra problemas importantes como los frenos, la dirección, la suspensión, fallas graves del motor, problemas en el sistema de combustible o sistemas eléctricos complejos, lo más seguro —y con frecuencia lo exigido— es esperar a que personal de mantenimiento calificado realice la reparación. Intentar ahorrar tiempo haciendo una reparación insegura puede poner en riesgo tu trabajo, retrasarte aún más y provocar problemas mucho mayores.
Protégete mientras esperas
Si es seguro hacerlo, aléjate lo más posible del tráfico mientras esperas la asistencia en carretera. Mantente visible usando un chaleco reflectante, especialmente de noche o cuando haya mal clima. Nunca permanezcas entre tu camión y el tráfico que pasa, ni en una posición donde otro vehículo pudiera empujar tu camión contra ti.
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